La Copa del Mundo comenzó en Estados Unidos con menor repercusión pública, desplazada por la final de la NBA y un evento de artes marciales mixtas organizado por el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.
La Copa Mundial de Fútbol 2026 comenzó en Estados Unidos con menor atención mediática, según reportes. El inicio del torneo coincidió con la final de la NBA el sábado y un evento de la Ultimate Fighting Championship (UFC) organizado por el presidente Donald Trump el domingo en los jardines de la Casa Blanca.
Trump anunció que no asistiría al debut de la selección estadounidense en Los Ángeles y promocionó el evento de la UFC, que fue organizado para celebrar su cumpleaños número 80 y el 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos. Según la cadena CBS, el evento requirió la coordinación de siete agencias del gobierno y tuvo un costo de 60 millones de dólares. La Casa Blanca declaró que el financiamiento provino de la UFC y no de fondos públicos.
Una demanda presentada por el Proyecto Público de Integridad, un grupo independiente, sostiene que el torneo constituye un uso improcedente de la Casa Blanca con fines de lucro y viola las reglas que prohíben usar terrenos federales para espectáculos deportivos.
Críticos del presidente afirmaron que evitó asistir al partido en Los Ángeles por temor a ser abucheado, como ocurrió en un partido de la NBA entre los Knicks y los Spurs en Nueva York. Portavoces de la Casa Blanca negaron esta versión y aseguraron que Trump estuvo enfocado en asuntos de Estado y en la organización del evento de la UFC.
El torneo se desarrolla en un contexto de tensiones diplomáticas entre los países sede: Estados Unidos, México y Canadá. Trump ha manifestado su intención de anexar Canadá como estado 51 y ha declarado que México está controlado por el narcotráfico. Días antes del inicio del Mundial, Trump reiteró que podría ordenar un ataque militar contra los carteles y que probablemente no renegociará el acuerdo de libre comercio con sus dos vecinos.
La mandataria mexicana no asistió al partido inaugural en México. La candidatura conjunta de los tres países para albergar el Mundial se presentó en 2018 bajo el lema “Unidos 2026”, en un contexto de cooperación regional.
