El porcentaje de donantes voluntarios en el país se ubica por debajo del 3% al 5% recomendado por las buenas prácticas, según especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA.
Según el Departamento de Hemoterapia del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, en Argentina solo el 1,5% de la población dona sangre de manera voluntaria. Este porcentaje se encuentra por debajo del rango recomendado por las buenas prácticas, que oscila entre el 3% y el 5%.
Alejandra Vellicce, jefa del Departamento de Hemoterapia del Hospital de Clínicas de la UBA, afirmó que “la sangre se necesita permanentemente porque cualquiera de nosotros puede requerir sangre por distintos motivos, ya sea en situaciones de emergencia o no, y debe poder contar con una transfusión en el momento que la necesita”.
Vellicce señaló que “una sola donación puede ayudar hasta a cuatro personas. Esto se debe a que, una vez extraída, la sangre se separa en tres componentes principales (glóbulos rojos, plasma y plaquetas), que pueden destinarse a distintos pacientes según sus necesidades clínicas”.
El procedimiento de donación, desde el ingreso hasta la finalización, no toma más de 45 minutos. Incluye completar un formulario confidencial, una entrevista médica, control de temperatura y presión arterial, un análisis de laboratorio para determinar el grupo sanguíneo y la extracción de aproximadamente 450 mililitros de sangre.
“El proceso está rigurosamente controlado para asegurar la seguridad tanto del donante como del receptor. Se utiliza material estéril, se realiza un estricto control médico y se llevan a cabo estudios de calidad de la sangre, incluyendo pruebas para detectar enfermedades como VIH, hepatitis, Chagas, entre otras”, explicó Vellicce.
Pueden donar sangre los mayores de 18 años y menores de 65 años que gocen de buena salud y pesen más de 50 kilos. Quienes hayan tenido tatuajes o cirugías recientes deben esperar 6 meses. Antes de donar se recomienda descansar, desayunar, tomar abundante líquido y evitar actividad física intensa. Después, es aconsejable mantenerse hidratado, no fumar ni consumir alcohol, evitar esfuerzos físicos y no cargar peso con el brazo utilizado para la extracción.
La frecuencia de donación varía según el sexo: los varones pueden donar cada 3 meses (hasta 4 veces al año) y las mujeres cada 4 meses (hasta 3 veces al año), según indicó Vellicce.
La sangre solo se puede conservar durante un tiempo limitado, por lo que las donaciones regulares son necesarias para garantizar su disponibilidad. “En el Hospital de Clínicas necesitamos como mínimo que 20 personas por día se acerquen a donar sangre”, sostuvo Vellicce.
Se estima que nueve de cada diez personas necesitarán una transfusión de sangre en algún momento de su vida. “Las personas que se realizan cirugías cardiacas, cirugía de cadera o cuando se complica un embarazo, requieren de la donación. Un paciente con leucemia o talasemia necesita transfusiones de sangre todos los días durante el tratamiento y en algunos momentos varias veces al día”, ejemplificó Vellicce. A estas situaciones se suman los accidentes de tránsito, de trabajo y domésticos, en los cuales “se puede perder mucha sangre y la única manera de salvar una vida es con una transfusión”, concluyó.
