Hasta este viernes, 86 delegaciones internacionales confirmaron su participación en la Semana de Alto Nivel del Bicentenario del Congreso Anfictiónico, que se desarrollará en la capital panameña entre el 20 y el 27 de junio.
Panamá se prepara para convertirse durante una semana en el principal centro diplomático del hemisferio. Hasta este viernes, 86 delegaciones internacionales habían confirmado su participación en la Semana de Alto Nivel del Bicentenario del Congreso Anfictiónico, una serie de encuentros que reunirá en la capital panameña a presidentes, cancilleres, ministros y líderes internacionales.
La agenda, organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, se desarrollará entre el 20 y el 27 de junio y estará marcada por cinco grandes eventos internacionales: la Reunión del Consejo de Ministros de la AEC, la Reunión de Jefes de Estado y de Gobierno, la Asamblea General de la OEA, la Conferencia Ministerial de la Comunidad de las Democracias y el Foro de Líderes Globales.
El encuentro coincide con la conmemoración de los 200 años del Congreso Anfictiónico de Panamá, convocado en 1826 por el libertador Simón Bolívar con el propósito de construir una alianza política capaz de garantizar la independencia de la región frente a amenazas externas. Considerado por historiadores como el primer gran intento de integración latinoamericana, el Congreso Anfictiónico buscaba crear un mecanismo permanente de cooperación, promover la defensa colectiva y fortalecer la unidad política de las repúblicas surgidas tras las guerras de independencia. Aunque muchos de sus acuerdos no llegaron a implementarse plenamente debido a las divisiones políticas de la época, el encuentro quedó registrado como uno de los antecedentes más importantes de los actuales organismos multilaterales de la región, incluida la propia Organización de los Estados Americanos.
Dos siglos después, Panamá utilizará esa conmemoración histórica como escenario para reunir a gobiernos en medio de un contexto marcado por desafíos relacionados con la democracia, la migración, la seguridad, el comercio, el cambio climático y la cooperación regional. Hasta el momento, cuatro países han confirmado oficialmente la participación de sus jefes de Estado o de Gobierno: Colombia, Guatemala, Honduras y Paraguay. La Cancillería informó además que otros mandatarios han expresado verbalmente su intención de asistir.
La dimensión internacional del evento también se refleja en la participación de 38 países que enviarán ministros o viceministros, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Brasil, México, Chile, Argentina, España, Francia, Italia, Portugal y el Reino Unido. A ellos se suman representantes de 26 países a nivel de embajadores extraordinarios o directores generales, entre ellos China, Japón, India, Australia, Arabia Saudita, Israel, Suecia, Turquía, Países Bajos y la Unión Europea.
La presencia de organismos internacionales también será significativa. Seis secretarios generales asistirán a las actividades, incluyendo los máximos representantes de la OEA, la AEC, la ALADI, la CoD, el Consejo de Cooperación para los Estados del Golfo y el OPANAL. Además, otros 12 organismos multilaterales estarán representados por directores regionales y altos funcionarios, destacando el BID, la OPS, la UNESCO, ONU Mujeres, el PNUD, la OEI y la OCDE.
La actividad más relevante será la quincuagésimo sexta Asamblea General de la OEA, programada entre el 22 y el 24 de junio, considerada el principal foro político del continente americano, donde se analizarán temas vinculados con gobernabilidad democrática, seguridad regional y derechos humanos. La Semana de Alto Nivel también incluirá reuniones bilaterales, encuentros técnicos y foros especializados que permitirán a Panamá proyectar su papel como plataforma de diálogo internacional.
Para la diplomacia panameña, esta conmemoración representa una oportunidad para reivindicar el papel histórico del istmo como punto de encuentro entre las naciones americanas y posicionar nuevamente al país como escenario para la búsqueda de consensos regionales. Doscientos años después de que Bolívar imaginara una alianza continental, el país volverá a recibir a decenas de gobiernos con la aspiración de promover el diálogo y la cooperación en una región que continúa buscando espacios de entendimiento común.
