El Bar El Cairo, en Rosario, alberga desde hace más de tres décadas la Mesa de los Galanes, donde Roberto Fontanarrosa se reunía a diario con amigos. Amigos y dueños del bar recuerdan anécdotas y la vigencia del espacio como emblema cultural.
Rosario, Argentina. La Mesa de los Galanes, ubicada en el Bar El Cairo (Santa Fe y Sarmiento), fue durante más de tres décadas el punto de encuentro cotidiano del escritor y humorista Roberto “El Negro” Fontanarrosa junto a un grupo de amigos. Allí también se sentaron Caloi, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y Eduardo Galeano, entre otros.
Ricardo Centurión, uno de los últimos “galanes” que aún concurre a la mesa, afirmó: “Lo que más extraño del Negro es su silencio”. José Vázquez, otro integrante del grupo, declaró: “Nunca dimensionamos su fama; para nosotros era el Negro, nuestro amigo”.
Según los testimonios, la mesa tenía protocolos: no se hablaba de temas profundos, política ni religión. Fontanarrosa lo explicó en su libro La Mesa de los Galanes: “No se hablan de temas personales o importantes; para eso estaban las otras mesas periféricas”.
El Bar El Cairo, fundado en 1943, nunca cerró hasta 2001, cuando la crisis económica lo obligó a bajar las persianas. En 2004, un incendio dañó gran parte del local; ese mismo año fue restaurado y reabrió. Rubén Díaz, dueño del bar, sostuvo: “Es un emblema de lo rosarino”.
Centurión relató anécdotas con Galeano, Serrat y Sabina. Sobre Galeano, recordó que el escritor uruguayo le dijo: “Cada vez que yo escribo algo, él ya lo escribió”. Sobre Sabina, contó que inventó una conferencia de prensa ficticia para promocionarlo, convocando a transeúntes a memorizar preguntas.
En 2003, a Fontanarrosa le diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica. Falleció el 19 de julio de 2007. Centurión concluyó: “Nosotros extrañamos a un amigo”.
