La madrugada del 9 de julio de 2011, en una avenida de Ciudad de Guatemala, un comando de sicarios asesinó a Facundo Cabral. El cantautor argentino, de 74 años, no era el objetivo del ataque: la víctima elegida era el empresario Henry Fariñas, quien lo acompañaba. La investigación determinó que el atentado fue ordenado por el narcotraficante costarricense Alejandro Jiménez, alias ‘El Palidejo’, y que Cabral murió por estar en el lugar equivocado.
Facundo Cabral nació como Rodolfo Enrique Cabral el 22 de mayo de 1937 en La Plata, provincia de Buenos Aires. Su infancia transcurrió en Tandil, donde su madre, Sara, quedó a cargo de varios hijos tras el abandono del padre. La pobreza extrema marcó sus primeros años. Cabral abandonó la escuela siendo niño y comenzó una vida errante: trabajó en empleos informales, durmió en estaciones de tren y recorrió caminos haciendo dedo.
A comienzos de los años sesenta inició su carrera musical. Adoptó el nombre artístico de Facundo Cabral y desarrolló un estilo que combinaba canciones, anécdotas y reflexiones filosóficas. Su éxito internacional llegó en la década de 1970 con el tema ‘No soy de aquí, ni soy de allá’, que fue grabado en varios países y traducido a distintos idiomas.
En 1978, su esposa y su hija murieron en un accidente aéreo. Cabral buscó refugio en los viajes y la espiritualidad, y de esa experiencia surgieron algunas de sus reflexiones más profundas sobre la muerte y la pérdida. Continuó presentándose en escenarios de toda América Latina y publicó libros y discos.
En julio de 2011, Cabral realizaba una gira por Centroamérica. La noche del 7 de julio ofreció un recital en Quetzaltenango, Guatemala. Al despedirse, dijo: ‘A ustedes ya les di las gracias; después que sea lo que Dios quiera’. El 9 de julio debía tomar un vuelo hacia Nicaragua. Lo acompañaba el empresario nicaragüense Henry Fariñas, organizador de parte de la gira.
A primera hora de la mañana, mientras circulaban por el Bulevar Liberación de Ciudad de Guatemala, varios vehículos comenzaron a perseguir la camioneta en la que viajaban. Los ocupantes abrieron fuego con fusiles de asalto. Cabral recibió impactos mortales y murió en el acto. Fariñas resultó herido pero sobrevivió.
La investigación determinó que el objetivo del ataque era Henry Fariñas, quien mantenía vínculos con el narcotráfico y el lavado de dinero. El autor intelectual del atentado, Alejandro Jiménez González, alias ‘El Palidejo’, ordenó eliminar a Fariñas por conflictos previos. Los sicarios prepararon una emboscada y dispararon sin importar quién estuviera sentado a su lado.
En marzo de 2012, Jiménez fue capturado en Colombia y extraditado a Guatemala. En 2016, un tribunal guatemalteco lo condenó a 50 años de prisión: 30 por el asesinato de Cabral y 20 por la tentativa de homicidio contra Fariñas. También fueron condenados Audelino García Lima y Juan Hernández Sánchez a 50 años de cárcel, mientras que Wilfred Allan Stokes Arnold y Elgin Vargas Hernández recibieron penas de 53 años por delitos adicionales. Otros integrantes de la organización criminal recibieron condenas de hasta 93 años.
Los restos de Cabral fueron trasladados a la Argentina. El velatorio se realizó en el teatro ND/Ateneo de la Ciudad de Buenos Aires, y el cortejo fúnebre llevó su cuerpo al Cementerio Jardín de Paz, en Pilar, provincia de Buenos Aires, donde fue cremado.
