La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió a México en un contexto internacional marcado por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las tensiones con el gobierno de Donald Trump.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió a México durante un evento en Xalapa, Veracruz, el 6 de junio, en el contexto de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las tensiones con las autoridades estadounidenses y el presidente Donald Trump.
Sheinbaum afirmó que durante años la visión del mexicano estuvo vinculada a un estereotipo promovido por Estados Unidos, que asociaba a la población con una persona sentada debajo de un nopal usando un sombrero. Dijo que esa imagen se relacionaba con una comunidad “floja” o poco profesional. “Somos de los mejores trabajadores del mundo”, declaró la mandataria.
La presidenta señaló que los 40 millones de migrantes mexicanos en Estados Unidos han sido fundamentales para el crecimiento del mercado laboral de ese país. “Hemos sacado adelante al país y también a Estados Unidos”, sostuvo.
Sheinbaum descartó riesgos inmediatos para México ante la orden de Donald Trump que obliga a los bancos estadounidenses a vigilar las transferencias internacionales. Explicó que la Secretaría de Hacienda y la embajada mexicana en Estados Unidos están revisando el impacto de la medida. Afirmó que el 95% de los migrantes mexicanos cuentan con documentos legales, y que solo cerca de cuatro millones no tienen estatus migratorio regular, la mayoría con más de una década residiendo en el país. Consideró improbable que la disposición afecte de manera significativa a quienes envían remesas.
Según cifras del Gobierno de México, la migración de mexicanos hacia Estados Unidos cayó un 97,5% desde diciembre de 2022, atribuyendo esta tendencia a acuerdos bilaterales y políticas de generación de oportunidades laborales en México.
México y Canadá solicitaron a Estados Unidos extender el T-MEC por 16 años adicionales, argumentando que el pacto ha sido provechoso para las tres economías. Canadá formalizó la petición mediante una carta del ministro Dominic LeBlanc, que destacó los beneficios obtenidos aunque reconoció disputas sobre aranceles en sectores como acero, aluminio y automóviles. México, a través del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, expresó el interés de fortalecer la integración de América del Norte y la importancia de revisar el tratado para asegurar un reparto equilibrado de beneficios. Los tres países impulsaron consultas públicas para analizar su aplicación. La administración de Donald Trump optó por negociar temas específicos de forma bilateral, lo que añade complejidad al proceso de renovación integral del T-MEC.
