A cinco días del inicio del Mundial 2026, la Calzada de Tlalpan, principal acceso al Estadio Azteca, presenta obras en desarrollo, restricciones viales y quejas de vecinos y comerciantes.
A cinco días del inicio del Mundial 2026, la Calzada de Tlalpan, principal vialidad para llegar al Estadio Azteca, refleja una transformación incompleta. El gobierno afirma que todo estará listo para recibir a los visitantes, mientras que vecinos, comerciantes y usuarios del transporte reportan dificultades cotidianas.
La vialidad presenta maquinaria pesada, barreras naranjas que restringen carriles y peatones que transitan entre materiales de obra. De 12 bajopuentes peatonales en el tramo, solo la mitad están abiertos; el resto permanece cerrado o en reparación. Acceder a negocios, viviendas y transporte público toma hasta el triple de tiempo, según reportes de la zona.
El transporte público se encuentra saturado. Usuarios del Metro deben caminar largos tramos sobre la Calzada, con filas de hasta una hora para abordar camiones. Bloqueos y operativos policiales dificultan la circulación y el acceso a viviendas durante eventos previos a la Copa Mundial. Vecinos denuncian información insuficiente y falta de coordinación.
El ambiente social incluye protestas y manifestaciones frente al Estadio Azteca. Controles de acceso especiales, ruido nocturno y polvo han alterado la rutina de las familias. Comerciantes desplazados y vecinos reubicados esperan que el evento reactive sus actividades, aunque predomina la incertidumbre.
