El fabricante alemán abandonó las negociaciones para adquirir el 24% del equipo francés, valuado en más de 3.000 millones de dólares por el grupo inversor Otro Capital.
En 2023, el Grupo Renault, accionista mayoritario de Alpine F1, vendió un 24% del paquete accionario del equipo al grupo inversor estadounidense Otro Capital por 200 millones de dólares. La operación incluyó cláusulas como el derecho de recompra y veto a oferentes, vigente hasta septiembre de 2025.
En ese momento, el equipo afrontaba una reestructuración tras la pérdida de ingenieros, la salida de los pilotos Fernando Alonso y Oscar Piastri, y un déficit de potencia del motor Renault debido a la congelación de motores de 2022. El Grupo Renault decidió no destinar más recursos al programa de motores en Viry-Chatillón, Francia.
A principios de 2025, Otro Capital puso a la venta sus acciones y recibió ofertas de Christian Horner, Mercedes y el empresario Steve Cohen, con montos que oscilaron entre 550 y 600 millones de dólares. La oferta de Horner fue rechazada por el CEO del Grupo Renault, Francoise Provost, amparándose en la cláusula de veto, al considerar que el postor no ofrecía estabilidad financiera.
Las negociaciones con Mercedes avanzaron hasta que Otro Capital pidió 720 millones de dólares por el 24%, elevando la valuación del equipo a más de 3.000 millones de dólares, por encima de su valor real estimado en 2.300 millones. Mercedes se retiró alegando “diferencias económicas irreconciliables”. Desde Renault declararon: “Entendemos que las negociaciones se interrumpieron”.
Con la salida de Mercedes y el veto a Horner, Steve Cohen, fundador de fondos de cobertura y dueño de los New York Mets, con una fortuna estimada en 23.000 millones de dólares, queda como principal candidato para adquirir las acciones de Alpine F1.
