El presidente Masud Pezeshkian instruyó al Ministerio de Comunicaciones devolver el acceso a internet internacional, en medio de un debate político sobre la autoridad para levantar las restricciones.
Teherán, 26 may (EFE).- El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ordenó restablecer el acceso a internet global en Irán tras casi tres meses de apagón digital, desde el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
Pezeshkian dio instrucciones al Ministerio de Comunicaciones para que devuelva el acceso a internet a la situación previa, según informó la agencia ISNA el lunes por la noche, que afirmó que la orden presidencial podría empezar a aplicarse este martes.
La decisión llega después de que el Comité Especial para la Gestión del Ciberespacio aprobara, en su cuarta reunión, el restablecimiento de internet internacional con nueve votos a favor y tres en contra.
El ministro de Comunicaciones, Sattar Hashemi, confirmó posteriormente al diario Shargh que el proceso para restablecer la conexión internacional “ya ha comenzado”.
Hashemi había advertido previamente que el corte del internet global en Irán le cuesta al país unos 30 millones de dólares diarios y afecta a 10 millones de trabajadores, que dependen de la economía digital.
Sin embargo, medios vinculados a la Guardia Revolucionaria cuestionaron de inmediato la autoridad del Gobierno para adoptar la medida. La agencia Fars sostuvo que las restricciones fueron impuestas por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional y que, por tanto, únicamente ese organismo puede revertirlas. No obstante, el presidente del país también ejerce como jefe de ese Consejo, el máximo organismo de seguridad de Irán.
El vicepresidente primero, Mohammad Reza Aref, criticó este lunes las limitaciones “arbitrarias” al acceso a internet y aseguró que cerrar la red por motivos de seguridad equivale a “cerrar una autopista completa por la infracción de un solo conductor”.
El corte de internet global en Irán cumple este martes 88 días consecutivos, que se suman a las casi tres semanas de apagón que experimentó el país durante las protestas antigubernamentales de enero, en las que se llegó a pedir el fin de la República Islámica. Las autoridades sofocaron las revueltas con una represión que causó la muerte de 3.117 personas, según el recuento oficial, aunque ONG de derechos humanos elevan la cifra a más de 7.000.
