El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) puso en funcionamiento una nueva división destinada a investigar antecedentes de residentes permanentes legales. Las primeras auditorías identificaron a 50 titulares de green card para iniciar procesos de remoción.
El gobierno de Estados Unidos implementó una nueva estrategia migratoria que incluye la creación de una unidad específica dentro del sistema federal dedicada a investigar antecedentes, revisar expedientes y detectar posibles irregularidades que puedan derivar en procesos de deportación. Los casos identificados hasta ahora representan un porcentaje reducido del total analizado.
Nueva estructura para revisar residentes permanentes
Según información publicada por The New York Times, el Departamento de Seguridad Nacional creó una unidad enfocada en reevaluar los antecedentes de inmigrantes que ya cuentan con residencia permanente legal. El objetivo es determinar si algunas de esas personas deberían perder su estatus migratorio y enfrentar un proceso de expulsión.
Los datos internos muestran que al menos 50 titulares de green card fueron identificados para ser deportados tras las primeras revisiones realizadas por la nueva estructura. Hasta el 7 de mayo, unas 2890 personas fueron revisadas o continuaban bajo evaluación. De ese total, cerca del 80% de los expedientes fueron cerrados sin medidas adicionales, mientras que más de 500 casos seguían abiertos, indicó The New York Times.
Cómo funciona el nuevo sistema de control migratorio dentro del USCIS
La unidad encargada de las revisiones opera dentro de una nueva división del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) denominada “Tactical Operations Division”. De acuerdo con documentos revisados por The New York Times, la estructura incluye distintas áreas especializadas: “LPR Operations”, enfocada en residentes permanentes legales; “Denaturalization”, dedicada a revisar procesos de naturalización; y “Refugee Revetting”, destinada a refugiados.
En un correo electrónico citado por The New York Times, el director de la división, Daniel Andrade, describió el sistema de revisión de residentes permanentes como un “aparato de remoción de LPR”, es decir, de residentes permanentes legales. La documentación analizada indica que alrededor de 40 oficiales de inmigración trabajan actualmente en el análisis de expedientes vinculados a titulares de green card.
Qué tipos de casos busca detectar el USCIS
El portavoz de USCIS, Zach Kahler, explicó que las personas sometidas a revisión incluyen inmigrantes arrestados o condenados por distintos delitos. Entre ellos mencionó agresiones sexuales, violencia doméstica, conducción bajo efectos del alcohol y posesión de elementos vinculados al consumo de drogas. Además, aseguró que algunos investigados habrían admitido pertenecer a organizaciones sospechadas de obtener de forma ilegal información tecnológica restringida para la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Kahler también afirmó que parte de las revisiones apuntan a detectar personas que supuestamente mintieron durante el proceso para conseguir la residencia permanente. “La misión primordial del USCIS es salvaguardar a Estados Unidos mediante la investigación y el control rigurosos de los extranjeros”, señaló el vocero. En esa misma línea, sostuvo que el organismo implementará más cambios para fortalecer el sistema migratorio estadounidense.
Cuestionamientos sobre la efectividad del operativo
Exfuncionarios del área de seguridad nacional cuestionaron la utilidad real de la estrategia. Las cifras internas, citadas por The New York Times, indican que apenas alrededor del 2% de los residentes permanentes revisados fueron considerados potencialmente deportables.
La exanalista de políticas migratorias de USCIS, Sarah Pierce, actualmente directora de política social del centro de estudios Third Way, planteó dudas sobre el uso de recursos del organismo. Según declaró a The New York Times, existen interrogantes respecto de si estas revisiones representan una utilización responsable de la capacidad operativa de la agencia, especialmente si se tiene en cuenta el enorme atraso administrativo que arrastra el sistema migratorio. Los últimos datos oficiales muestran que USCIS acumulaba más de 11 millones de solicitudes pendientes de distintos beneficios migratorios hacia finales de septiembre, un retraso que prácticamente se duplicó desde fines de 2019.
