A poco más de un mes y medio de lograr un dictamen de mayoría que avala el proyecto, el oficialismo busca blindar la votación en particular en una reunión clave con los legisladores que definirán el resultado.
La discusión en el Senado sobre la reforma laboral entró en una semana definitoria, con una sesión extraordinaria convocada para pasado mañana a las 11. La jefa del oficialismo en la Cámara alta, Patricia Bullrich, se reunirá esta tarde con los senadores dialoguistas para acordar los detalles del articulado final y asegurar los votos necesarios.
Desde la firma del dictamen en diciembre, la aprobación en general estuvo asegurada, pero la votación en particular aún no está definida. El oficialismo cuenta con 21 votos propios y necesita al menos 37 para el quórum, por lo que busca el respaldo de la UCR (10 senadores), el PRO (3) y otros bloques menores.
Entre los legisladores que podrían inclinar la balanza se encuentran los santacruceños José María Carambia y Elena Gadano, la salteña Flavia Royón, los misioneros Carlos Arce y Elizabeth Rojas Decut, la neuquina Julieta Corroza, la chubutense Edith Terenzi y la tucumana Beatriz Ávila. También se observa con atención a los cinco integrantes de Convicción Federal, que ya habían apoyado al oficialismo en la aprobación del Presupuesto 2026.
Los puntos centrales de la negociación incluyen la coparticipación, la voluntariedad de los aportes sindicales y empresariales, la esencialidad de actividades, la ultraactividad de los convenios colectivos, los plazos para implementar nuevos mecanismos laborales y tributarios, el financiamiento de obras sociales y el fondo de asistencia ante despidos.
Del lado opositor, se espera una postura unificada del kirchnerismo, un sector del peronismo y algunos provinciales, que podrían intentar forzar modificaciones o enviar el proyecto a Diputados para su revisión.
