Un estudio basado en la Teoría de Selectividad Socioemocional sugiere que la soledad en la adultez no responde a una pérdida de habilidades sociales, sino a un aumento en la exigencia de conexiones significativas.
Existe una creencia extendida de que, con el paso de los años, las personas se vuelven más solas porque pierden habilidades sociales. Sin embargo, la psicología contemporánea comienza a cuestionar esta idea. Según el sitio especializado Geediting, lo que cambia no es la capacidad de vincularse, sino el umbral de satisfacción en las relaciones.
La Teoría de Selectividad Socioemocional (SST), desarrollada por la psicóloga Laura Carstensen, sostiene que a medida que las personas envejecen y perciben un tiempo limitado, priorizan las conexiones profundas y significativas por sobre las interacciones superficiales. Cuando estas últimas ya no satisfacen, la sensación de soledad puede intensificarse.
De esta manera, la soledad en la adultez no siempre indica una carencia, sino una mayor claridad sobre lo que se necesita. La paradoja es que, cuanto más claro es el deseo de una conexión genuina, más difícil puede resultar encontrarla, no porque no exista, sino porque ya no cualquier vínculo alcanza.
