La esperada continuación del reinicio de la saga llega a los cines con un festival de combates, fatalities y personajes emblemáticos que busca enmendar las decisiones que enfurecieron a los fanáticos del videojuego.
Mortal Kombat II (Estados Unidos/2026). Dirección: Simon McQuoid. Guion: Jeremy Slater. Fotografía: Stephen F. Windon. Música: Benjamin Wallfisch. Edición: Stuart Levy. Elenco: Karl Urban, Ludi Lin, Martyn Ford, Jessica McNamee, Joe Taslim, Hiroyuki Sanada, Adeline Rudolph, Tati Gabrielle, Josh Lawson, Tadanobu Asano, Mehcad Brooks, C.J. Bloomfield. Duración: 120 minutos. Calificación: restringida para menores de 17 años. Distribuidora: Warner Bros.
El entusiasmo que generó la película de Mortal Kombat de 2021 se desvaneció rápidamente entre los seguidores del videojuego, debido a la ausencia de personajes clave, un protagonista desconocido y la falta del torneo que da nombre a la franquicia. Ahora, cinco años después, los mismos responsables estrenan una secuela que busca corregir todos esos errores.
Mortal Kombat II es un festival de guiños, torneo, combates, fatalities y personajes emblemáticos que, por fin, pone a los fanáticos frente a lo que esperaban ver. La trama sigue a Shao Kahn (Martyn Ford), que se prepara para dominar la Tierra mediante el torneo, mientras que en la Tierra, Johnny Cage (Karl Urban), un héroe de acción venido a menos, es elegido para luchar en el bando de los buenos. Este personaje, uno de los más carismáticos del juego, no apareció en la película anterior, una decisión que generó críticas y que ahora se corrige dándole un rol protagónico.
Además, vuelven Liu Kang (Ludi Lin), Sonya Blade (Jessica McNamee), Lord Raiden (Tadanobu Asano), Hanzo Hasashi (Hiroyuki Sanada), Bi-Han (Joe Taslim), Kung Lao (Max Huang) y Kano (Josh Lawson), entre otros. Para quienes no conocen el universo del videojuego, el guion es disfrutable, aunque la falta de profundidad en las tramas puede reducir el entusiasmo. En lo técnico, la película hace uso intensivo de CGI, lo que permite trasladar fielmente el mundo de Mortal Kombat, con detalles que satisfacen la nostalgia de los jugadores y una fantasía visual que atrapa a los nuevos espectadores.
Esta nueva versión está diseñada para gustar a todo el mundo, pero en su afán de corregir los errores de su predecesora, resigna profundidad narrativa. Acierta al incluir la brutalidad característica de la saga, aunque pierde la calificación apta para todo público. Mortal Kombat II no es una simple secuela: es la película que debió haber sido desde el principio, y el homenaje más respetuoso y honesto que se ha hecho de la franquicia hasta el momento.
