Dos destructores de la Armada estadounidense lograron cruzar el estrecho de Ormuz bajo ataque iraní, mientras crece la preocupación por las reservas de petróleo y la retirada de tropas de Alemania.
Un funcionario de defensa estadounidense confirmó que los destructores USS Truxtun y USS Mason navegaron con éxito por el estrecho de Ormuz y entraron al Golfo Pérsico tras repeler un ataque sostenido de Irán, que incluyó pequeñas embarcaciones, misiles y drones, según informó Al Jazeera.
En paralelo, las reservas mundiales de petróleo se encaminan a su nivel más bajo en ocho años debido a la escalada en el Golfo Pérsico, lo que ya impacta en los precios del crudo y los mercados financieros. Goldman Sachs advirtió sobre la velocidad de reducción de inventarios y las limitaciones en el suministro a través del estrecho de Ormuz.
Por otro lado, el presidente Donald Trump anunció la retirada de miles de soldados de Alemania, con posibilidad de replicarla en Italia y España, lo que sorprendió a los líderes europeos y reforzó el llamado a una mayor autonomía defensiva de Europa. El Pentágono ya había informado la salida de unos 5.000 efectivos.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, advirtió a Estados Unidos y a los Emiratos Árabes Unidos que no se dejen arrastrar a un «atolladero», subrayando que no existe solución militar a la crisis política. También agradeció los esfuerzos de Pakistán para avanzar en las conversaciones.
