Con la llegada de mayo, se actualizan los contratos de alquiler según la modalidad vigente. Conocé los porcentajes de incremento para cada tipo de acuerdo.
Un nuevo mes está por comenzar y con él aumentarán los contratos de alquiler que tienen ajustes pactados para mayo. Es importante aclarar que el incremento dependerá de la modalidad bajo la que se firmó el acuerdo de locación, ya que en la actualidad continúan vigentes tres tipos de contratos.
Se actualizarán aquellos acuerdos firmados luego de la derogación de la ley de alquileres y los que lo hicieron luego de la actualización de la normativa con ajustes por Casa Propia. Los contratos pactados bajo la antigua ley de alquileres, con ajustes por ICL, ya no perciben aumentos.
Desde el 29 de diciembre de 2023, con la derogación de la ley de alquileres, los contratos se pactan con libertad entre las partes. En la mayoría de los casos, incluyen actualizaciones trimestrales o cuatrimestrales basadas en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Para quienes firmaron contratos con ajuste cada cuatro meses, el aumento de mayo se calculará con el IPC de marzo de 2026, que fue del 12,56%. Por ejemplo, si el alquiler es de $600.000, el nuevo valor será de $675.337; si es de $900.000, ascenderá a $1.013.040.
Los contratos firmados bajo el índice Casa Propia también recibirán un incremento del 15,13% semestral. Si el alquiler comenzó con $200.000 en 2023 y con el último ajuste está en $950.000, con este nuevo aumento pasará a $1.093.735.
Además, algunos contratos aún se ajustan por ICL (con incrementos cada cuatro meses), con un alza del 9,32%. Para un alquiler de $600.000, el nuevo monto será de $655.937.
En mayo también finalizarán los acuerdos firmados en 2023 bajo la ley de alquileres, por tres años y con ajustes anuales por ICL. Actualmente, la mayoría de los contratos se pactan por dos años con ajustes cada tres o cuatro meses, en pesos y atados a la inflación. Un dato relevante es que los valores de los nuevos contratos suelen ser más bajos que los precios que pagan los inquilinos por contratos anteriores, aunque la brecha se ha reducido por la desaceleración de la inflación.
