A 80 años de su muerte, repasamos las ideas y controversias del economista británico que transformó la teoría económica.
Hace ochenta años falleció John Maynard Keynes, uno de los economistas más influyentes del siglo XX. Su obra principal, ‘La teoría general de la ocupación, el interés y el dinero’ (1936), marcó un antes y un después en el análisis económico. Sin embargo, sus ideas han sido objeto de intensos debates.
Antes de Keynes, la macroeconomía se basaba en modelos intertemporales que vinculaban ahorro e inversión para determinar la tasa de interés real. Keynes introdujo una perspectiva diferente, sosteniendo que la tasa de interés es el precio del dinero, lo que generó críticas desde enfoques como la Escuela Austríaca, que defienden que la tasa real existe independientemente del dinero.
Keynes también fue señalado por sus simpatías hacia el totalitarismo en el prólogo de la edición alemana de su obra, donde criticó al liberalismo y se acercó a ideas nazis, fascistas y comunistas, según algunos analistas. No obstante, su impacto en la política económica global es innegable, influyendo en medidas de intervención estatal durante décadas.
El legado de Keynes sigue siendo objeto de estudio y controversia, con defensores que destacan su contribución a la estabilización económica y críticos que lo acusan de haber promovido políticas perjudiciales.
