La actriz Minerva Casero, a días del estreno de ‘Anastasia, el musical’ y su cumpleaños 27, revela cómo el trabajo manual con su padre se convirtió en un espacio de conexión y meditación activa.
Una mudanza inminente, el estreno de Anastasia, el musical el 5 de mayo, su cumpleaños número 27 el día 10, y los ensayos para Viudas negras marcan la agenda de Minerva Casero. “Me pasa todo junto, pero es un gran momento de crecimiento. Un terapeuta me dijo que alcancé el 100 en la escala de estrés; por suerte, lo estoy atravesando”, comentó la actriz a ¡HOLA! Argentina.
Muchos de sus logros surgieron tras un susto médico que la llevó a replantearse prioridades: “Me di cuenta de que no debía dar por sentada ni la juventud ni la salud. Me comprometí fervientemente con lo que quería construir. Fui ganando confianza: antes, algunas cosas que me encantaban me asustaban mucho. Hoy gana la alegría por animarme a hacer las cosas”.
Para manejar la ansiedad, Casero elige lo que llama “meditación activa”: pinta, escribe, lee, teje, va al gimnasio o realiza actividades junto a su padre. “Él es mecánico; cuando lo visito, me pide que lo ayude a pintar, masillar o lijar. Hace poco estuvimos pintando un camión viejo, un Dodge M37, y me pasé días con el aerógrafo y el pincel. De chica, estas actividades me resultaban aburridas, pero al crecer se transformaron en algo meditativo y de mucha conexión con él”.
La actriz también habló sobre su relación con el cuerpo y la exposición mediática, como embajadora de Cher Beauty y protagonista de campañas de Dieciocho: “Verse en lugares como la avenida Lugones impacta. Este medio es muy exigente con lo físico; nunca desarrollé un trastorno alimenticio ni planeo cirugías en los próximos 35 años”.
Sobre su vida personal, mencionó que tiene un novio ingeniero de su edad, a quien conoció a través de la hija de una amiga de su madre, y destacó la influencia de su familia en su visión de la moda y el arte.
