Por tercer día hábil consecutivo, el Ejecutivo impide el acceso de los trabajadores de prensa acreditados a la sede gubernamental, sin precisar plazos para el levantamiento de la medida.
El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, mantiene por tercer día hábil consecutivo la prohibición del ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada. La medida, que incluye la baja de las acreditaciones de todos los medios y la eliminación de la huella digital que permitía el acceso a la sala de prensa, fue adoptada el jueves pasado sin aviso previo.
Desde el Ejecutivo argumentaron que la decisión responde a la necesidad de profundizar una investigación sobre una presunta infiltración rusa en medios de prensa y a una denuncia penal presentada por la Casa Militar contra dos periodistas del canal Todo Noticias por presunto espionaje ilegal, tras la difusión de filmaciones de los pasillos de la Casa de Gobierno. El secretario de Prensa y Comunicación, Javier Lanari, señaló que la medida es “preventiva” y que su único fin es “garantizar la seguridad nacional”.
La restricción generó repudios de diversos sectores, incluyendo partidos de la oposición, entidades periodísticas como ADEPA y Fopea, y representantes de la sociedad civil. El arzobispo de San Juan y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, monseñor Jorge Lozano, se reunió con periodistas acreditados y los acompañará en una concentración en la Plaza de Mayo para respaldar su reclamo.
En tanto, el diario Ámbito Financiero presentó un amparo judicial para revocar la medida, que recayó en el juzgado contencioso a cargo de Lara Correa. Desde el Gobierno, las señales apuntan a la continuidad de la restricción, inédita desde la recuperación de la democracia en 1983. El presidente Milei reposteó en su cuenta de X un mensaje que cuestiona la necesidad de una sala de prensa en la Casa Rosada y propone que el Gobierno se comunique únicamente a través de esa red social.
