El neurocirujano Leopoldo Luque declaró nuevamente en el juicio oral donde se lo imputa por el homicidio de Diego Maradona, y confrontó declaraciones de familiares del exfutbolista.
El neurocirujano Leopoldo Luque volvió a declarar en el juicio oral que lo tiene como uno de los siete imputados por su presunta responsabilidad en el homicidio de Diego Maradona. Durante su segunda declaración indagatoria, Luque presentó mensajes de WhatsApp para respaldar sus dichos y expuso el contexto de su relación con los familiares del exfutbolista.
“Maradona no era fácil de lidiar y sus familiares tampoco. Pido disculpas por los comentarios peyorativos, pero descarto que haya habido una manipulación en beneficio de una persona que no sea Diego Maradona”, expresó Luque ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani.
Luque cuestionó a Gianinna y Jana, dos de las hijas del excapitán del seleccionado argentino, y afirmó que “se descartó la posibilidad de judicializar al paciente porque estaba orientado en tiempo y espacio. Diego se negaba a ir a una clínica psiquiátrica”. Además, con los mensajes, puso en evidencia que “Gianinna no quería que Verónica Ojeda visite a Maradona”.
El nuevo debate comenzó el martes de la semana pasada y la acusación pública está a cargo de los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren. En su declaración del martes anterior, Gianinna Maradona había apuntado contra el neurocirujano: “La manipulación fue absoluta y horrible”. En esta audiencia, Luque contraatacó con una respuesta directa a cada mención en su contra.
Uno de los momentos más impactantes del juicio fue el testimonio del médico emergentólogo Juan Carlos Pinto, quien llegó al barrio privado San Andrés el 25 de noviembre de 2020 para atender un “código rojo” y se encontró con Maradona sin signos vitales. “Era como un globo”, describió Pinto al referirse al abdomen del exfutbolista, producto de obesidad y acumulación de líquido. Indicó que no había elementos que permitieran afirmar que estaba en una condición de internación hogareña.
La declaración de Pinto, acompañada de fotos, provocó una fuerte conmoción en Gianinna Maradona, quien lloró ante los detalles de las maniobras de reanimación y evitó ver las imágenes finales de su padre. Pinto explicó que Maradona “estaba muy edematizado, con la cara muy hinchada, los miembros edematizados, abdomen globuloso. No respiraba. También tenía livideces cadavéricas, que aparecen entre dos y cinco horas después de la muerte”.
