El director ejecutivo del circuito, Brian Rolapp, confirmó que se analizan vías para el regreso de golfistas, en un contexto de incertidumbre sobre el futuro de la liga saudí. Brooks Koepka y Patrick Reed ya han retornado.
Brian Rolapp, director ejecutivo del PGA Tour, afirmó que el circuito analiza la posibilidad de habilitar nuevos mecanismos para la readmisión de golfistas provenientes del LIV Golf, en un escenario marcado por la incertidumbre que rodea al futuro de la liga árabe.
Según explicó Rolapp durante su participación en The Pat McAfee Show, también podría abrirse una oportunidad para que otros jugadores de LIV regresen al circuito, en especial aquellos que resulten valiosos desde el punto de vista comercial. «Lo estamos evaluando», señaló. «Actuaremos cuando se presente la oportunidad. Pero hoy estamos enfocados en mejorar el PGA Tour».
La semana pasada, The Athletic, junto a otros medios, informó que el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) se prepara para retirar su respaldo financiero a LIV Golf. De acuerdo con distintas fuentes de la industria, la organización cayó en un estado de caos tras verse sorprendida por el cambio de estrategia del PIF. En ese contexto, LIV intenta continuar operando con mensajes de confianza, pese a contar con financiación garantizada solo hasta el final de la temporada 2026.
En paralelo, el PGA Tour viene recopilando información actualizada sobre la evolución del panorama en LIV. Rolapp explicó que los acontecimientos recientes en la liga alternativa impulsaron al circuito a considerar la apertura de más caminos para el regreso de sus jugadores. Una parte importante de esa motivación está vinculada al contrato de derechos de transmisión del PGA Tour, que vence a fines de 2030. Strategic Sports Group, el consorcio de capital privado que aportó 1.500 millones de dólares al circuito, apunta a recuperar su inversión, y para ello resulta clave maximizar el valor del paquete de transmisión en Estados Unidos.
Existe un antecedente reciente. El PGA Tour readmitió a Brooks Koepka, cinco veces campeón de torneos grandes, luego de que el jugador notificara su intención de regresar. Su contrato con LIV Golf vencía al final de la temporada 2025. Ante esa situación, el circuito creó el denominado «Programa de Miembros que Regresan», que habilitaba la reincorporación de Koepka y también la de otros campeones de torneos grandes entre 2022 y 2025—Jon Rahm, Bryson DeChambeau y Cameron Smith—en caso de que así lo decidieran. Sin embargo, la propuesta tenía un plazo limitado. Rolapp les concedió tres semanas para tomar una decisión, y ninguno de los otros elegibles aceptó las condiciones, que además incluían sanciones económicas.
«Somos conscientes de que esos jugadores tienen contrato, y lo respetaremos», explicó Rolapp. «Brooks volvió al circuito porque levantó el teléfono y dijo: ‘Mi contrato terminó. Estoy listo para regresar’. Por eso lo estamos considerando».
Patrick Reed, otro exjugador de LIV, también está de vuelta en el PGA Tour. El campeón del Masters 2018 abandonó LIV Golf a comienzos de este año para competir en el DP World Tour en 2026. Posteriormente, el PGA Tour anunció que Reed quedará habilitado para volver a disputar torneos a partir de finales de agosto, una vez cumplida la suspensión de un año desde su última participación en LIV, el 24 de agosto de 2025. No obstante, Reed regresará con un estatus mínimo, lo que lo obligará a ganarse su lugar en los torneos de mayor categoría. En ese camino, ya muestra avances importantes: lidera actualmente la clasificación de la Race to Dubai del DP World Tour, y los diez primeros de esa tabla obtienen el ascenso al PGA Tour al cierre de la temporada.
El caso de Reed se presenta como el ejemplo más cercano de cómo el PGA Tour podría manejar el retorno de jugadores que no integran el grupo de campeones recientes de torneos grandes. De todos modos, se trata de una situación particular, ya que Reed había renunciado a su membresía del PGA Tour en junio de 2022 para unirse a LIV, por lo que no recibió sanciones adicionales al competir en eventos no autorizados de la liga respaldada por Arabia Saudita.
