Un incidente con sulfuro de hidrógeno en una planta de recuperación de plata en Estados Unidos provocó víctimas fatales y heridos. Las autoridades aseguran que no hay riesgo externo de contaminación.
Dos personas fallecieron y más de treinta resultaron heridas tras una fuga de sulfuro de hidrógeno en una planta de la empresa Catalyst Refiners, gestionada por Ames Goldsmith Corporation, en el condado de Kanawha, Virginia, Estados Unidos. El incidente ocurrió durante labores de limpieza y descontaminación en las instalaciones.
Según informó la empresa, los fallecidos eran empleados de la planta y una tercera persona fue hospitalizada en estado grave. Otros trabajadores fueron evaluados por precaución en un centro médico local. Ames Goldsmith aclaró que los gases tóxicos se mantuvieron confinados dentro del edificio y no se liberaron al exterior.
Ben Salango, presidente de la Junta de Comisionados del Condado de Kanawha, indicó que se cree que una reacción química durante el proceso de limpieza generó el sulfuro de hidrógeno, un gas incoloro, inflamable y altamente tóxico. Las autoridades estatales y locales coordinaron la respuesta y aseguraron a los residentes que tanto el aire como el agua en los alrededores de la planta no presentaban contaminación.
El gobernador de Virginia, Patrick Morrisey, afirmó a través de sus redes sociales que los equipos estatales trabajan «las 24 horas del día» junto a las autoridades locales para contener el incidente y desplegar todos los recursos necesarios para proteger a la comunidad.
Este evento recuerda un incidente similar a finales de 2024 en Georgia, donde un incendio en una planta química cerca de Atlanta generó grandes columnas de humo y obligó a órdenes de evacuación.
