Un hombre de 19 años fue arrestado tras hacerse pasar por agente federal para amenazar a un empleado de una tienda 7-Eleven y exigirle dinero. Las autoridades investigan el caso, que se enmarca en un incremento nacional de este tipo de delitos.
Un joven de 19 años, identificado como Mason Clark, enfrenta cargos por intento de robo mediante extorsión y delito de odio, luego de que se hiciera pasar por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un establecimiento 7-Eleven de Portland, Oregon, Estados Unidos.
Según informó la cadena KPTV, el acusado ingresó al comercio ubicado en el sureste de Portland y, mostrando una tarjeta de transporte con una pegatina que simulaba una placa policial, amenazó al empleado Tun Aung Win. «Oye, soy un agente de inmigración. Te doy dos opciones: dame 20 o 50 dólares, o perderás a tu familia», le dijo, según el relato de la víctima, quien afirmó haber sentido miedo durante el incidente.
Clark, quien portaba una pistola de aire comprimido en la cadera, inspeccionó la tienda junto a otro hombre durante varios minutos y amenazó con disparar si no le entregaban el dinero. Antes de retirarse, advirtió que regresaría para lastimar al empleado.
La policía de Portland localizó y arrestó al sospechoso cerca de la intersección de Southeast Stephens Street y Southeast 84th Avenue. Tras su detención, Clark declaró que actuó bajo las órdenes de un tercero al que llamó «Tim», quien lo habría amenazado de muerte a él y a su familia si no accedía.
Un juez le otorgó la libertad bajo palabra con la condición estricta de mantenerse alejado de todas las tiendas 7-Eleven. Su próxima comparecencia ante el tribunal está programada para el 27 de abril.
El Buró de Investigaciones Federales (FBI) ha registrado un incremento en delitos cometidos por personas que fingen ser oficiales federales de inmigración desde 2025. Aunque la policía de Portland calificó estos casos como «poco comunes», mantiene una vigilancia rigurosa en la zona.
El evento generó preocupación entre algunos clientes del comercio. «Lo que está sucediendo con el ICE en general es despreciable en todas partes, pero sobre todo que se aprovechen de personas que pueden ser inmigrantes o no, amenazando a sus familias y su seguridad. Es realmente desalentador», expresó AJ, un cliente de la tienda afectada.
