El cohete más poderoso de la agencia espacial estadounidense despegó desde Florida, iniciando el primer viaje tripulado al satélite natural en más de 50 años. La misión realizará un sobrevuelo lunar como ensayo para futuros alunizajes.
Charlie Blackwell-Thompson, directora de lanzamiento de la misión Artemis II, dirigió un mensaje a la tripulación minutos antes del despegue desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. «Llevan con ustedes el espíritu de los estadounidenses, de nuestros compañeros alrededor del mundo y también las esperanzas y sueños de una nueva generación. Buena suerte», expresó, según la transmisión oficial de la NASA.
El cohete Space Launch System (SLS), de un tamaño equivalente a un edificio de 32 pisos, partió desde la plataforma 39B, la misma utilizada en las misiones Apolo. A bordo de la nave Orion viajan los astronautas Reid Wiseman (comandante), Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.
La tripulación tiene un perfil simbólico: Koch será la primera mujer en una misión lunar, Glover el primer astronauta negro y Hansen el primer no estadounidense en un vuelo de este tipo. A diferencia de las misiones Apolo, Artemis II no intentará alunizar. En su lugar, la nave realizará un sobrevuelo, pasando miles de kilómetros más allá de la Luna antes de regresar a la Tierra en un viaje de menos de diez días. Esta misión funciona como un ensayo general para futuros vuelos que incluyan aterrizaje.
La NASA contaba con una ventana de lanzamiento de dos horas; de no haberse concretado, debía esperar una nueva alineación precisa entre la Tierra y la Luna. El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el hito a través de sus redes sociales.
