Tras la publicación de los últimos datos del INDEC, que muestran una reducción de la pobreza al 28.2%, expertos debaten la metodología y el impacto real de las cifras, señalando diferencias regionales y por grupos etarios.
En el programa «QR!» de Canal E, especialistas y dirigentes sociales analizaron el mapa de la pobreza en Argentina tras la publicación de los últimos datos oficiales del INDEC. Las cifras, que muestran una baja en los indicadores, generan debate por su metodología y su impacto real.
El politólogo Martín Epstein explicó que la pobreza se ubicó en 28,2% y la indigencia en 6,3%, cifras que representan una caída significativa respecto de mediciones anteriores. «Son datos que muestran un descenso marcado. Hay que remontarse a 2017 para encontrar niveles similares», señaló. Sin embargo, advirtió que es clave analizar cómo se construye ese dato.
Según detalló, la medición surge de la Encuesta Permanente de Hogares, un relevamiento semestral. Epstein puso el foco en cambios recientes en la metodología. «Se modificaron las preguntas y ahora son más precisas, lo que permite captar mejor los ingresos», explicó. Esto, según indicó, podría generar diferencias al comparar con mediciones anteriores, ya que no se trataría de datos completamente equivalentes.
Además, remarcó que algunos sectores presentan niveles más altos de pobreza. Entre ellos, los menores de 14 años (32,6%) y la población en edad laboral, de 30 a 64 años, donde la incidencia alcanza el 37,2%. «Son los grupos que sostienen la actividad económica, y ahí los números son más preocupantes», subrayó.
En cuanto a la distribución geográfica, indicó que el noreste argentino registra los peores indicadores (32,7%), mientras que la región pampeana muestra niveles más bajos (26,2%) y el Gran Buenos Aires se ubica en 28,3%.
El especialista también cuestionó la forma en que se construyen las canastas que determinan la línea de pobreza e indigencia, y advirtió que el aumento de servicios por encima de la inflación impacta en el poder adquisitivo, aunque no siempre se refleje directamente en las estadísticas. En la misma línea, señaló que algunos ingresos como la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar ahora se incluyen en la medición, lo que puede influir en los resultados finales.
Por su parte, la dirigente social Silvia Saravia, de Libres del Sur, cuestionó la lectura optimista de los datos. «En los barrios la gente dice que no llega a fin de mes, que cada vez le alcanza menos», aseguró. Saravia advirtió sobre el impacto de los recortes en programas sociales y confirmó que se preparan movilizaciones en todo el país. También alertó sobre el crecimiento del endeudamiento en sectores vulnerables y el avance de economías informales.
