Un adolescente ingresó un arma oculta en una funda de guitarra y disparó contra sus compañeros. Un padre relató el pánico durante la evacuación. La comunidad señala posibles causas mientras las familias enfrentan la incertidumbre.
Un alumno de 16 años disparó contra sus compañeros este lunes en una escuela de la provincia de Santa Fe, provocando la muerte de un joven de 13 años y lesiones en otros dos menores. El agresor ocultó una escopeta en una funda de guitarra para ingresar al establecimiento educativo.
En diálogo con LN+, Carlos, un vecino cuya hija asiste a la escuela, describió la evacuación de los alumnos durante el ataque. Relató que su hija lo llamó para que la retirara y le envió un video del tiroteo. «Cuando llegué al lugar, ellos estaban afuera. Era algo que no se veía venir», detalló.
Según el testimonio de la menor, ella estaba sentada cerca cuando comenzó a escuchar disparos y vio salir al agresor con el arma. «Al rato se empezaron a escuchar vidrios porque había compañeritas de ella saltando por la ventana para poder escapar», explicó Carlos.
El atacante, hijo del distribuidor de gas de la localidad, pertenece a una familia conocida en la pequeña comunidad. «El agresor es el hijo del garrafero, la víctima era un chico que jugaba acá en el club. Acá somos todos conocidos», señaló el vecino.
Testimonios indican que la conducta previa del joven de 16 años no generaba sospechas en su entorno. «Era un pibe tranquilo. Por lo que se veía, era un pibe que no tenía drama, que pudo haber tenido problemas a lo mejor dentro de casa, pero por fuera era re tranquilo», sostuvo Carlos.
Sin embargo, la situación cambió tras su detención, cuando las autoridades de la escuela le quitaron el arma. «Cuando lo retienen y le quitan el arma, ahí recién pudo hablar y desahogarse. Tenía mucha ira, mucho enojo contenido», relató.
En la comunidad se mencionó el acoso escolar como una posible causa, aunque no existen registros oficiales de estas situaciones en la institución. «Se decía que sufría de bullying, pero nunca lo habló, nunca lo comentó con nadie. Acá como es chico, esas cosas se saben al toque, se difunden rapidísimo, pero ni la escuela tenía conocimiento de eso», precisó el vecino.
El hecho impactó en un pueblo de pocos habitantes, donde la escuela secundaria es el establecimiento más importante de la zona. «Acá hay pocos habitantes y la escuela es la más grande y más conocida, uno no espera que pase algo así. Cuando me desperté, temí por la vida de mi hija», expresó Carlos.
La incertidumbre domina a las familias tras el incidente y algunos padres consideran retirar a sus hijos de la institución de forma permanente. «Hay padres que quieren sacar a sus hijos del colegio», según relató.
Finalmente, Carlos describió el estado de la madre del joven fallecido: «Están destrozados. La madre está destrozada, no entiende qué pasó».
