El gobierno provincial envió a la Legislatura una iniciativa que prohíbe la tarea informal de «naranjitas» y habilita a los municipios a crear esquemas formales. El ministro de Seguridad destacó la decisión y anunció refuerzos de control.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, envió a la Unicameral un proyecto de ley que busca prohibir la actividad informal de los «naranjitas» o cuidacoches. La iniciativa, sin embargo, deja abierta la posibilidad para que los municipios, en uso de su autonomía, regulen esquemas de trabajo formal a través de cooperativas.
El ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, respaldó la decisión del Ejecutivo y afirmó: «En Córdoba el orden público no se negocia». El funcionario sostuvo que la actividad informal no debe ser encuadrada como trabajo, describiéndola como «apriete, ocupación indebida y, muchas veces, violencia».
«La libertad de circular sin miedo, de estacionar sin ser hostigado y de usar el espacio público sin presiones está por encima del ánimo extorsivo de unos pocos», agregó Quinteros, alineando su mensaje con la premisa de restituir el orden público.
En paralelo, el ministro anticipó un refuerzo operativo en la vía pública. «Desde el Ministerio de Seguridad, junto a la Policía de Córdoba, vamos a estar en la calle con controles y presencia para cuidar a los cordobeses», aseguró.
Como respaldo de la postura, Quinteros precisó que en el primer trimestre de 2026 ya fueron detenidos 156 «naranjitas», cifras que, según él, reflejan «más controles, más trabajo en calle y cero tolerancia al abuso y el apriete».
El proyecto de ley ahora se encamina a su discusión legislativa, en un marco donde el Gobierno provincial busca instalar un mensaje claro de avance contra la ilegalidad en el espacio público, sin resignar la autonomía municipal.
