El nuevo espacio de Kicillof: enfrentar a Milei o disputar las listas para las elecciones

Axel Kicillof presentó el lanzamiento de su nuevo espacio político y abrió tensiones dentro del peronismo. El espacio Movimiento Derecho al Futuro (MDF), recibió el apoyo de un grupo de intendentes, legisladores, dirigentes sociales y sindicalistas. Según el gobernador su objetivo es apostar a una fuerza “para el desarrollo y la justicia social” como alternativa a la gestión de Javier Milei. Pero hasta ahora sobran los discursos de campaña y faltan hechos concretos.

El MDF presentó su documento fundador con la adhesión de 43 intendentes, entre los que se destacan el de La Plata, La Matanza, Ensenada, Jose C Paz, Avellaneda, Varela, entre otros. Se le suman 7 diputados nacionales, 15 diputados provinciales, más unas decenas de agrupaciones peronistas. También el exministro de Salud de Kicillof, Daniel Gollán, el ex intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, la ex-ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, el dirigente social del Partido Piquetero, Juan Marino, el excanciller, Santiago Cafiero, y la dirigente de La Matanza, Brenda Vargas Matyi.

Entre los apoyos llama la atención la acumulación de miembros de la burocracia sindical que vienen garantizando la paz social al Gobierno de Milei. Se destacan los secretarios generales de la CGT Hector Daer (Sanidad); Carlos Acuña (SOESGyPE), Octavio Argüello (Camioneros) y de las dos CTA Hugo Yasky, y Hugo Cachorro Godoy. También los de Hugo Moyano (camioneros), Andrés Rodríguez (UPCN) y Gerardo Martínez (UOCRA), entre muchos otros.

En algunos lugares de trabajo como en Cicop, el sindicalismo combativo, antiburocrático y de izquierda, ha salido a denunciar el uso del sello sindical para apoyar al Gobernador sin consultar con los trabajadores. Marcando la contradicción entre el apoyo explícito de la conducción del sindicato al responsable de un sistema de salud que deja mucho que desear en la provincia de Buenos Aires.

Por ahora al MDF solo han mostrado su adhesión y quedará por verse si tiene algún cuerpo real o si genera alguna “pasión” alrededor del Gobernador. Con el documento, titulado «Abrazar al pueblo y encender la esperanza», el MDF opina que el peronismo “enfrenta un desafío histórico” y que debería liderar una alternativa al “experimento de ajuste y crueldad” que lleva adelante el gobierno nacional. Pero en su propia jurisdicción, lejos de ser un ejemplo, el Gobernador tiene en el Gran Buenos Aires y el Gran La Plata uno de los índices de pobreza más altos del País.

El fuego cruzado de la interna peronista no tardó en aparecer. Oscar Parrilli, uno de los dirigentes cercanos a Cristina Fernández de Kirchner, expresó su malestar por la estrategia política de Kicillof. «Me parece que es absolutamente desubicado. No veo que haya motivos para hacer eso. Me parece fuera de tiempo, momento y lugar. No veo claramente ningún objetivo», consideró el legislador. El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, salió a responder en declaraciones radiales: «El espacio viene a sumar y multiplicar. Lo digo con énfasis, porque hace unas horas algunos compañeros confundieron las operaciones matemáticas y dijeron que esto viene a restar y dividir. Es lo contrario».

La grieta peronista

En el mismo documento se valora que el gobierno de la Provincia de Buenos Aires “bajo la conducción de Axel Kicillof, se ha convertido en el escudo y la red que luchan por proteger los derechos de los bonaerenses ante un Estado desertor”. El Gobernador desde que presentó en la legislatura bonaerense el presupuesto 2025 intenta sostener que la provincia de Buenos Aires es un escudo frente a las políticas de Milei. Aquel presupuesto presentado, que no pudo ser aprobado y entre otras cosas garantizaba las ganancias de las grandes patronales. Por eso no es una sorpresa que dejen correr los despidos persecutorios a los trabajadores de Shell-Raizen, que vienen luchando por su reincorporación.

El lanzamiento del espacio pareciera ajeno a la crisis nacional que se le abrió a Milei la con el LibraGate. El escándalo que convirtió a #MileiEstafador en tendencia, no mereció una sóla línea en el documento de lanzamiento del espacio.

La credibilidad del Gobierno nacional con el escándalo está en su momento más débil y la CGT solo negocia paritarias sin ninguna medida de fuerza. Pero en las altas esferas del peronismo, no se toman resoluciones contra los planes de Milei. Con la votación de Ávila (Tucumán) y Camau Espínola (Corrientes), senadores peronistas y la complicidad de varios senadores de la UCR, no se pudo avanzar en una investigación al gobierno sobre el caso y les dio un salvavidas. Pero en lo que sí está concentrado es en la pelea electoral que viene siendo el eje de debate al interior del peronismo hace meses. Esto en paralelo a las movilizaciones populares a las que asistimos, como las de educación, las mujeres y disidencias, la de los jubilados, la salud, entre otras.

En ese marco, la pelea en la PBA, entre Cristina y Axel adquiere nuevas dimensiones. Kicillof no pudo hacer un acuerdo con sus pares para que haya un presupuesto provincial, no puede establecer por sí solo como serán las elecciones de la Provincia de Buenos Aires y las políticas económicas que se viene proponiendo tienden a administrar el ajuste nacional en la provincia. Es en ese marco que optó por lanzar un movimiento propio autorreferencial para intentar mejorar sus posibilidades de negociación hacia las elecciones legislativas.

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El punto que ordena para ellos todos estos problemas es la contienda electoral. Hace meses asistimos a un tire y afloje de cuerdas entre Axel Kicillof, Sergio Massa y Cristina Fernandez de Kirchner. Una contienda abierta es lo que quieren evitar para no quedar expuestos porque en el marco de la crisis mostraría una imagen de un peronismo aún más dividido mientras Milei avanza con el ajuste, pero la crisis del partido justicialista lejos de estar en vías de solución se está acrecentando. En diciembre hicieron un encuentro para la foto, donde se mostraron juntos Massa, Maximo, Axel y Cristina. Fue solo una foto ya que semanas después las peleas se acentuaron y no permitieron que se vote el presupuesto provincial.

Otro punto principal a acordar con Cristina es si va a haber PASO en la PBA. Tanto el massismo como el kirchnerismo quieren eliminarlas y acoplarse a la política nacional, el kicillofismo aún está en duda porque mantenerlas le habilitaría un espacio para jugar en su propio terreno. Esto muestra la debilidad del MDF, que está por verse si pueden ser una fracción propia dentro del peronismo e imponer sus posiciones.

También frente a la eliminación o no de las PASO se abre otro interrogante, cómo hacer para dirimir fuerzas al interior del peronismo sin entrar en una contienda abierta. En caso de que no haya PASO se abre otro punto de rosca que es la posibilidad de desdoblar la provincial de la nacional de octubre, sobre lo cual tampoco hay acuerdo.

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La pasividad que tiene el peronismo en la contienda con Milei es, paradójicamente, el punto que une a todas las alas del peronismo, ninguno se juega a tener una línea contundente contra el gobierno. De hecho, ninguno salió a repudiar el accionar de los senadores, es más, hasta Kicillof canceló varias de sus actividades para no golpear al gobierno. No sólo suspendió por segunda vez el evento de Mar del Plata, sino todos los que estaban en la grilla de febrero, los de Junín y San Nicolás incluídos. Según dejaron trascender fueron varias las razones que lo empujan a pausar lo que en los hechos sería el lanzamiento de la campaña. Una era “evitar interrumpir” el escándalo de la criptoestafa que le dio un “cachetazo” al presidente Javier Milei.

Los propios votantes del peronismo vienen expresando su descontento con los dirigentes y las encuestas de opinión muestran un alto nivel de rechazo a la ubicación de la oposición al Gobierno nacional. El problema para Kicillof es cómo hacer para revertir ese descontento, realizando acciones que lo diferencien, pero sin llevarlo a rupturas. A su vez la pasividad del peronismo le está abriendo el camino a la izquierda, referencia en el Frente de Izquierda, con sus figuras como Myriam Bregman y Nicolás del Caño.

El MDF está por verse qué cuerpo tendrá, pero por ahora no ha generado ninguna nueva pasión (o canción) y parece apuntar a ser un sistema de alianzas. En el marco del escándalo de $Libra, el gobierno busca recomponerse y acordar con el FMI un ajuste más grande; el peronismo está muy preocupado por los votos en las urnas a la vez que le da los votos en el Congreso a Milei. Kicillof hace un año en su ambición de ser presidente viene sosteniendo un discurso “progresista”, pero en los hechos en su provincia el ajuste nacional pasa y se toman decisiones como establecer un RIGI provincial. Con esta lógica, el MDF nace con un discurso que planea ser una alternativa a Milei pero sin acciones que tiendan a enfrentar al propio gobierno.

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